Las favelas o tugurios, un polvorín social
Las casuchas construidas con cartón y techos de plásticos, es común verlas en las barrios periféricos de las grandes ciudades de los países subdesarrollados. Esas edificaciones las circundan y constituyen verdaderos cinturones de miseria. Así viven los más pobres de los pobres, son los que habitan en la miseria.
Un período invernal es una tragedia, el agua se cuela por el techo y los moja; algunas veces es preferible estar a la intemperie. La falta de los servicios básicos de energía eléctrica, agua y alcantarillado, completan el desolador escenario.
Algunos son un poco más afortunados, sus casas aunque con carencias fueron construidas con ladrillo y el techo cubierto con tejas de zinc u otro material resistente, garantizándoles un mejor abrigo contra las inclemencias climáticas; contando además con algunos servicios públicos.
Las calles son angostas, empedradas y algunas pavimentadas, por donde circulan sus habitantes, los más afortunados con un empleo y los demás buscando alguna labor lícita o ilícita, que les provea los recursos para su sustento y el de sus familias.
La mayoría llegaron provenientes del campo y como no consiguieron un empleo con una remuneración que les permitiera una vida digna tuvieron que invadir lotes desocupados y allí instalaron sus viviendas.
Y no son pocos, son uno de cada tres habitantes urbanos, 1.000 millones de personas, y el más del 90% están en el mundo en desarrollo. “La mayor proporción corresponde al Asia meridional y le siguen Asia oriental, África al sur del Sahara y América Latina. China y
En Latinoamérica, tienen diversos nombres, siendo los más populares favelas y tugurios; siendo para muchos sinónimos de peligrosidad, delincuencia, narcotráfico y pandillas.
En el Brasil, son algunos de esas favelas, verdaderas repúblicas independientes, en donde la fuerza policial difícilmente entra, tienen “leyes” propias y donde los jefes pandilleros reinan e imponen sus reglas.
En Colombia, es famosa la comuna nororiental, donde los jóvenes se armaron, formaron pandillas y establecieron territorios. La lucha por ellos, por varios fue sangrienta, dejando numerosas víctimas.
De allí se alimentó el narcotráfico y reclutó a un buen número de jóvenes en el sicariato, llevando a la nación a un inmenso baño de sangre., gracias a los barones de la mafia, quienes usaron a los jóvenes para sus tareas delictivas.
Las milicias urbanas de las farc, eln, las autodefensas o paramilitares, colocaron allí a sus representantes, como una avanzada urbana y lucharon a muerte por consolidar dominios territoriales en los barrios de esa comuna.
Se hicieron varios intentos, por parte del Gobierno, para retomar el control de la comuna, pero fracasaron. El gobierno de Uribe, decidió hacerlo y con una fuerza militar superior a 1.000 militares, alcanzaron después de varios días su objetivo. A lo anterior, le adicionó ayuda en el campo social, como la creación de microempresas, educación, campañas de entrega de armas a cambio de algunos beneficios.
El panorama descrito, muestra como la desigualdad social, el desempleo, la falta de educación, la exclusión social, la falta de oportunidades para los jóvenes, la aplicación de un capitalismo salvaje, son caldo de cultivo para una parte de la población trate de alcanzar los beneficios económicos que les son negados, a cualquier precio.










argentino agustin gomez dijo
Lula al asumir su primera presidencia, asumiò el desafìo de que sus
compatriotas tuvieran las tres comidas diarias ?, siendo de origen
marxista desarrolla su polìtica de acuerdo al mercado global y no le va
mal, nadie lo repudia, ni su partido de los trabajadores, que son los màs
afectados, ya que nada cambia sus penosas situaciones que tu describes
con realismo conmovedor, no hay en la historia otros caminos que lleven
a la justicia social, lo hemos comprobado con la URSS, Cuba, Corea del
Norte, el gran debate sòlo pasa por quienes deciden e imponen sus
polìticas, y sabemos que para ello se necesita poder: econòmico, militar
y tecnologico, lo demàs està a nuestra vista, un abrazo, atte.-
10 Abril 2008 | 03:29 PM