El origen de las farc (primera parte)
Durante la década de los 40 del siglo pasado, Colombia era una república agrícola por excelencia, donde el principal renglón exportador era el café y de el derivaban el sustento millares de familias campesinas, las que vivían en extremas situaciones de pobreza. La estructura agraria mostraba un gran concentración, es decir unos pocos detentaban la mayoría de ellas y los más, los campesinos, poseían muy pocas. Los latifundios tenían las mejores tierras y los campesinos las de menor productividad.
En el campo político, los conservadores detentaban el poder, quienes representaban a los terratenientes y, la clase clerical era el sustento ideológico, siendo un factor que servia como muro de contención frente al descontento de los campesinos sin tierra. Por su parte, la nueva clase industrial se abría campo en las ciudades y buscaba un espacio en los órganos de poder, para poder defender sus intereses.
El partido liberal, era la fracción política en oposición y que aglutinaba la mayoría en las ciudades, pero ejercía poca influencia en las zonas rurales. Trataba de canalizar el descontento popular y poco a poco, consiguió una apoyo popular, con el surgimiento de un líder carismático y con una elocuencia sin par que cautivó a las masas populares. El era Jorge Eliécer Gaitán, quién se erigió, con sus ideas, de corte populista, en el personaje que las muchedumbres amaban y encarnó el cambió que la mayoría de pobres deseaban.
En la parte rural, los conservadores a “sangre y fuego” imponían su ley, despojaban a los liberales de sus tierras y ensangrentaron el campo colombiano. Sus acciones vandálicos condujo a una mayor concentración agraria y a empujar a los campesinos a hacia la frontera agrícola, en busca de tierras aptas para el cultivo y la ganadería.
Gaitán, se constituyó en el enemigo a vencer de los conservadores, pues era casi seguro que de llegar a unas elecciones libres y sin trampa, él arrasaría en las urnas.
El 9 de abril de 1948, Jorge Eliécer Gaitán, fue asesinado en Bogotá. Los seguidores al conocer la noticia, incendiaron y arrasaron el centro de la capital colombiana. El descontento se irrigó en todo el país, los gaitanistas se aprestaban a tomar el poder por fuerza. La furia popular fue inmensa.
El anterior episodio colombiano se conoce como el Bogotazo. No entraré a reseñar las argucias políticas que se ejecutaron, para que la clase dominante siguiera en el poder. Solo es necesario, para el tema que me ocupa decir que ante la traición de los dirigentes liberales a sus huestes, muchos se armaron y constituyeron guerrillas liberales, que más que otra cosa eran autodefensas campesinas.
Uno de esos grupos, era liderado por Manuel Marulada Vélez, “Tirofijo”, hoy líder máximo de las farc. Después de muchos traiciones a las grupos liberales que deponían las armas, Marulanda se acercó a las ideas marxistas leninistas, recibiendo apoyo del partido comunista colombiano y ayuda financiera de
Así comenzaron las farc, considerar si todavía siguen con sus ideas iniciales o no, es otro análisis.
A continuación agrego un video, donde se muestra una visión sobre el origen de las farc , desde la óptica de ellas. El juzgamiento corre a cargo de los lectores.

























abril-ale dijo
El objetivo inicial de la lucha en Colombia fue una respuesta a la política criminal de los gobiernos criminales, oligarcas y reaccionarios que debutaron asesinando al líder liberal, Eliécer Gaitán, dirigentes sindicales y candidatos presidenciales de izquierda, las FARC nacen revolucionarias.
Sin embargo, a lo largo de su accionar guerrillero, las FARC han cometido actos terroristas condenables desde todo punto de vista, como son los secuestros de personas ajenas a esa lucha al menos en términos militares. Es una acción permanente, cruel e inhumana por lo tanto TERRORISTA, y esto lleva ya mucho tiempo. El método que han utilizados las FARC en respuesta al terrorismo de estado del gobierno de Colombia está desprestigiada porque atropella los principios humanitarios que tiene toda lucha por la liberación social y nacional.
Debo aclarar sin embargo, que los Estados Unidos no necesita quien lo denigre señalando sus guerras, pues el solo se denigra. Ellos no pueden exigir derecho de patente sobre el terrorismo de estado, pues no ha habido una sola batalla de la lucha de la humanidad entre progreso y reacción, en donde no haya sido utilizado el terrorismo de parte de los opresores.
El estado de los esclavistas, los señores feudales y porque no decirlo con su aliada la iglesia, todos han utilizado el terrorismo contra las fuerzas sociales progresistas y los luchadores por la liberación de sus pueblos. Pero ellos la justifican como la necesaria defensa de la democracia, la civilización y el cristianismo. Pero todo esto no ha pasado la prueba de la verdad ante la historia.
Nuestra revolución en Nicaragua sucumbió por efecto del terrorismo del Estado gringo.
Hacerse de la vista gorda a la realidad de la FARC por un falso gesto solidario con la guerrilla colombiana, no sería una actitud justa de los que se consideren revolucionarios. Pero si se podría ver y, sin quererlo como una actitud propiciadora de la campaña imperial de desprestigio contra la izquierda en general.
De no rectificar esta desviación, las FARC jamás ganarán la aceptación y el prestigio que con su lucha limpia y franca, se han ganado otros movimientos guerrilleros de izquierda.
Jon, un abrazo fraternal…
29 Abril 2008 | 10:03 PM