Amo a la juventud. Me gusta su impertinencia, rebeldía, desafueros. Para los jóvenes la muerte no existe, se creen eternos. La enfermedad es asunto de los viejos. La irresponsabilidad tiene leves efectos en sus vidas, al menos en durante esa etapa. Son perdonados por ser jóvenes.
La juventud rompe todos los paradigmas, son vueltos añicos, son pulverizados, para correr detrás de las utopías. Porque todo debe ser cambiado, transformado. El mundo debe acoplarse a sus concepciones, porque lo anterior a ellos, es caduco, añejo y por ende debe ser cambiado. A partir de esas “destrucciones” tratan de levantar un mundo nuevo, donde todos sean iguales y tolerantes.
Con el tiempo, una parte de ellos, serán conservadores, amarán lo que hoy odian, sin embargo, siempre existirán los “eternos jóvenes”, quienes proseguirán en la brega de cambiar el mundo y algunos lo transformarán.
No hay nada más doloroso, que ver a un joven abrazando ideas viejas y luchando por ellas, si esta clase de juventud la conforman la mayoría, el mundo se estancará y el futuro solo será una repetición del presente.








No sabes hasta qué punto estoy de acuerdo contigo. Cuando veo esos mítines "televisivos" donde ponen casi siempre varias líneas de chicos y chicas con banderitas y camisetas, se me va el alma de pena. Miro a mi alrededor, lo que es mi casa, mi familia, mis muchos amigos y amigas, y sólo veo gente valiente, que afronta con entereza el devenir de cada día, y que son extremadamente tolerantes, inteligentemente tolerantes, diría yo, con las ideas de los demás. No tienen las "fobias" ideológicas que nosotros "los mayores" tenemos. Y eso les hace ser más justos en sus juicios. Es lo que yo veo a mi alrededor. Porque lo que sale por ahí en medios ... pues carnaza, pienso, para dar miedo al personal y vender "la paz y el orden". Buenooooo, ya está bien para una primera visita, ¿no? Un abrazo, y encantada de conocer tu interesante blog.
Sabemos que la JUVENTUD es una tremenda y trágica euforia que siempre
pasa sin dejar huella, y lo hace rápidamente, recuerdo la Francia del 68 ?,
sólo quedó su recuerdo de obra estéril y bulliciosa, es mi opiñón, un
abrazo, atte.-
Yo soy joven, no milito en ningún partido, participo en el frente estudiantil de mi universidad, pero sin plegarme a partidos políticos.
Mi única bandera es la de mi país, mi causa, la de todos los países donde existe la desigualdad la injusticia y pretenden cercenar la libertad.
Abrazo las causas justas, aquellas que no se desvían. Creo firmemente que la libertad es un derecho de todos los seres que poblamos el planeta, atentar contra la libertad es un verdadero crimen.
En resumen...mi partido es mi propia conciencia y la decisión que desde donde esté, seguiré elevando mi voz o cualquier otro medio con que cuente para denunciar los abusos, atropellos y violaciones a los más elementales derechos de todos los seres humanos.
Un abrazo fraternal.
Hola! ya te acepté como amigo asi seguimos visitándonos....
la juventud es el espíritu de una época...aunque a muchos les pese.
Un abrazo!
Alguien, no recuerdo quién, dijo que con jóvenes que duran algunos años, la vida hace viejos. Es cierto, y algunos de esos viejos conservan el corazón jóven, pero en otros casos los corazones envejecen incluso más rápidamente que el cuerpo, que la piel, y pierden completamente las ilusiones.
Hay generaciones de jóvenes más rebeldes que otras, pero esta en la que estamos, creo yo, que no se caracteriza, precisamente por sus rebeldías o por querer cambiar el mundo.
Ahora, lo que me parece más urgente es la lucha por el reparto más justo de los rrecursos, para que todos los hombre puedan comer, y la defensa de los derechos humanos. UTOPIAS.
Un abrazo.